Seleccionar página

A todos gusta la carne de cerdo, pero no siempre la cuidamos lo suficiente al cocinarla; y es que, a pesar de ser enormemente agradecida en manos inexpertas, en más ocasiones de las que sería deseable se la maltrata con cocciones inadecuadas que dan al traste con la jugosidad y la terneza de la que debería hacer gala.

Vamos a intentar desmenuzar los criterios básicos para conseguir disfrutar del cerdo. Él lo agradecerá… y nuestro paladar también.

· Cuidado con la temperatura de la sartén. Por ejemplo, si queremos freír una chuleta no debemos ponerla al máximo. Es mejor freírla a fuego medio, para que no se seque ni se queme.

 

Marinado de cerdo

 

Un truco adecuado para que la carne quede jugosa y tierna es marinarla con un poco de aceite de oliva y unas ramitas de romero o tomillo, lo que conseguiremos aportan tonalidades de sabor extras. En una olla o sartén, introducimos el aceite con las especias y lo ponemos a 65 grados. Luego, colocamos los trozos de lomo de cerdo y dejamos que se hagan poco a poco durante una media hora. Posteriormente, los secamos con papel y los marcamos en una sartén a fuego muy fuerte.

De esta manera, los filetes de lomo de cerdo quedan exquisitos, blandos y jugosos.

 

Rebozado de carne de cerdo

 

Si no queremos freírla y no tenemos el tiempo que requiere una marinada, optemos por el socorrido recurso del rebozado. Para que quede tierna y jugosa, una vez sazonada, lo que debemos hacer es pasarla por harina, luego por huevo y luego por pan rallado para freírla con aceite caliente al final.

La película de protección que crea la harina y el huevo mantiene los jugos de la carne dentro, de manera que no se escapan a la hora de freírla y queda mucho más tierna.

 

Carne de cerdo al horno

 

Si nos proponemos cocinar la carne de cerdo al horno es importante precalentar el horno antes de introducir la pieza de carne. Además, saldrá perfecto si añadimos un poco de vino, verduras y otros ingredientes que bañen con sus jugos a la carne y le aporten sabor, de tal manera que evite el resecamiento.

Al margen, siempre podemos recuperar los jugos de la bandeja del horno e ir reutilizándolos, echándoselos de nuevo por encima o reservándolos en una salsera para bañar en el plato.

 

Estos son algunos truquillos para preservar la jugosidad y terneza de la carne de cerdo, recordando que el factor más importante siempre es la calidad de la materia prima, y que el mejor consejo lo obtendrá de su profesional carnicero..

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies