Seleccionar página

Cada con más asiduidad se consume el jamón loncheado envasado al vacío. Es una manera cómoda y fiable de degustar el jamón sin necesidad de hacerse con la pieza completa, sin las complicaciones de cortar o porque queréis alargar la vida de esa “pata” que os llegó en Navidades y preferís consumirlo a vuestro rítmo, sin peligro que este preciado producto pierda sus cualidades.

Pero tener el jamón ya loncheado y envasado no nos quita de tener unas ciertas precauciones para que los packs siempre estén en perfecto “orden de revista”.

Por ello les damos unos sencillos consejos para que pueda degustar su jamón/paletilla de la mejor manera posible:

 

  • Guarde el jamón en la nevera, ya que tanto en invierno como en verano mantiene una temperatura fría y constante.

 

  • Si guarda el jamón en la nevera, siempre tenga un sobre fuera de ella, para que el jamón esté a temperatura ambiente y le sea más fácil separar las lonchas además su sabor se verá gratamente intensificado.

 

  • En el caso de no haberse acordado de sacar el jamón del frigorífico con tiempo suficiente, póngalo debajo del grifo del agua caliente durante un minuto para que coja temperatura (la temperatura óptima del jamón para su consumo, son de 20 a 22 grados).

 

Jamón loncheado

 

 

  • Si no come todo el jamón de la bolsa, sáquelo de ella, y meta el producto sobrante en una fiambrera. Debe protegerlo de la luz y el aire.

 

  • Revise los sobres con asiduidad. Si uno de ellos hubiera perdido el vacío (lo notará porque ha entrado aire en la bolsa y está despegado), consúmalo el primero, o si lo prefiere nos lo puede traer para volverlo a envasar.

 

  • Si cree que el jamón envasado le va a durar más de 90 días, puede congelar parte de él. Por experiencia de muchos clientes que han confiado en nuestro sistema de envasado, el jamón congelado queda muy bien si posteriormente sigue las pautas correctas de descongelación (del congelador a la nevera y de la nevera a temperatura ambiente).

 

Jamón loncheado a mano

 

 

  • Los huesos deben ser congelados inmediatamente para evitar que se pongan rancios. Envuélvalos en papel de plata o film de plástico. Congelados durarán meses, y el día que los necesite no será necesario que los descongele, pueden ser utilizados directamente en el caldo o guiso.

 

  • El tocino de jamón limpio es ideal para cubrir asados. Por ejemplo si va a cocinar caldo gallego y no tiene “unto”, puede utilizar un poco del tocino más añejo.

 

En caso de tener cualquier otra duda, siempre le quedará consultar a los maestros jamoneros del Mercado de Chamartín. De su experiencia y dedicación le solventarán cualquier pregunta.

Texto cortesía de Miguel Cerezo, de Jamón Y Punto

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies