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Decía Pablo Neruda que no hay bocado más voluptuoso que el foie gras. Y es que pocos alimentos representan por su delicadeza eso que se viene a denominar top culinario, porque si eres de los que buscas la felicidad a través de los alimentos, no hay duda, es que eres un devoto del foie gras.

Se debe consumir al comienzo de la comida, cuando las pupilas gustativas están despiertas, para descubrir los matices. Y siempre es recomendable seguir las 5 reglas de oro para una buena degustación:

 

Regla nº 1: temperatura

Con el fin de exhalar todos los sabores sutiles y los sabores delicados del foie gras, es recomendable dejarlo de 30 a 50 minutos a temperatura ambiente antes de la degustación. Demasiado frío, pierde gran parte de su fondant y sus aromas.

 

Degustación del foie gras

 

Regla nº2: desmolde

Para facilitar desmoldarlo hay que sumergir rápidamente el recipiente (tarro, bandeja, lata…) de foie gras en agua caliente.

 

Regla nº3: rebanar

Para preservar la delicadeza de su textura, el foie gras debe cortarse delicadamente en el último momento con una cuchilla muy fina, sin dientes. Entre cada rebanada, pasar el cuchillo bajo agua caliente y limpiar. Para cortes perfectos, hay que usar la lira, una herramienta con forma de horquillas con un hilo de alambre tensado.

 

Rebanar foie gras

 

Regla nº4: puesta en plato

El foie gras se debe servir en platos fríos. Para las proporciones, como norma general, es aconsejable, unos 50 o 70 gramos por persona, y de 100 a 130 gramos para un plato principal. Los más insaciables devoradores aumentan la dosis.

 

Vino, pan y foie gras

 

Regla nº5: degustación

¡Conserva tus papilas gustativas! En el aperitivo evita bebidas o alimentos excesivamente sabrosos como alcoholes fuertes.

El clasicismo indica que debes asociar el foie gras al pan tostado, ya sea como aperitivo o como entrante, pero dependiendo del efecto deseado se puede optar desde un pan de campo clásico o un pan de brioche, a panes de jengibre y de frutas.

 

Pocos platos son tan armoniosos como el foie gras con tantos vinos diferentes. La combinación de foie gras y un vino dulce, por ejemplo un Sauternes, es exquisito, pero también el champagne es un compañero ideal y ciertos vinos tintos mezclan armoniosamente.

Solo se debe respetar una condición: los vinos deben tener cierta complejidad y un bouquet evolucionado. Deben evitarse los vinos que son demasiado ligeros, demasiado ácidos o demasiado jóvenes porque obstaculizan el desarrollo de los perfumes del foie gras.

 

En definitiva: pan, vino y foie gras forman una suntuosa trilogía, promesa de un gran día. Y en Mercado de Chamartín encontrará las mejores firmas, tanto nacionales como francesas, para conseguir el éxito en estas fiestas.

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