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Si hay una imagen que nos recuerda inmediatamente al otoño, esta sería la de un puesto de castañas asadas; su olor irresistible es una invitación a degustar este regalo de la naturaleza.

 

Al igual que otros frutos secos, la castaña tiene un importante valor nutricional, aunque con algunas características propias. Tiene menos grasas y más carbohidratos de absorción lenta que nueces o almendras, por ejemplo, así como un 40 por ciento de agua y gran cantidad de fibra. Esto la convierte en un producto saciante que se puede emplear en las dietas alimenticias, y su consumo está permitido, con moderación, para personas diabéticas.

 

La cocina con castañas

 

Pero además, las castañas contienen minerales beneficiosos para el organismo como potasio, calcio de origen vegetal, fósforo y magnesio, que junto al aporte de vitaminas del grupo B, C y E, contribuyen al buen funcionamiento del sistema nervioso.

 

Por otro lado, la harina de castaña, que fue muy consumida en la Edad Media en los periodos de escasez de cereales, al carecer de gluten, es una buena opción en los menús para celiacos.

 

Castañas en la cocina

 

Pese a estos orígenes humildes en tiempos pretéritos, la castaña se ha convertido en toda una estrella gastronómica en otoño e invierno. Se pueden comer de multitud de maneras (aunque no conviene tomarlas crudas, pues resultan indigestas): asadas, hervidas, confitadas…, y a pesar de que en España sobre todo abundan las recetas dulces: marrón glacé, bizcochos, tartas, galletas, cremas, flanes…, también se utilizan como ingrediente en arroces, risottos o pastas, así como guarnición para aves y cerdo. Maridan bien con setas (otra exquisitez del otoño), con lombarda, judías verdes, calabaza o cardo, así como con cebolla o puerro pochados.

 

Receta de solomillo de cerdo asado con puré de castañas

 

Castañas como guarnición de carnes

 

Ingredientes:

Para el solomillo:

  • 1 solomillo de cerdo
  • 1 diente de ajo
  • 100 ml. de vino blanco
  • Mantequilla
  • Aceite de oliva y sal

 

Para el puré de castañas:

  • 3/4 kg. de castañas
  • 1 litro de leche
  • Mantequilla

 

Preparamos primero el puré de castañas. Ponemos a hervir estas en una cacerola con agua unos 15 minutos. Las sacamos, las pelamos y reservamos. Hervimos la leche y le agregamos las castañas peladas. Cocinamos a fuego lento una hora aproximadamente. Escurrimos las castañas y las pasamos por el pasapuré. Sumamos dos cucharadas de mantequilla y removemos.

 

Mientras se hace el puré, preparamos el solomillo. Lo limpiamos. En un mortero machacamos el ajo y sazonamos con él la carne. Dejamos que macere unos 15 minutos. Ahora, lo untamos con mantequilla y salamos al gusto. Marcamos la carne a fuego fuerte.

 

Ahora lo colocamos en una bandeja de horno y lo regamos con el vino. Dejamos en el horno a 180 grados una media hora o hasta que se haga. Dejamos que se enfríe un poco y cortamos en rodajas. Mientras dejamos el solomillo en el horno, preparamos el puré de castañas.

 

Se sirve el solomillo acompañado del puré.

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