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Aunque no lo sintamos como tal, el despilfarro alimentario es un problema de enormes dimensiones que tiene un impacto social, económico y medioambiental. Y es que en el mundo se desperdicia una 1/3 parte de la producción mundial. Pero recuerda también que reducir los desperdicios de alimentos no es sólo una cuestión económica sino también moral.

 

Desde el Mercado de Chamartín compartimos y colaboramos con las iniciativas que permitan la concienciación sobre un problema que nos afecta a todos. Propuesta como la 1ª Semana Contra el Desperdicio Alimentario, donde mercados, comercios, administraciones, industrias y asociaciones de consumidores se unen contra el desperdicio de alimentos en España. Una forma de trabajar juntos para poner en valor los alimentos.

 

Semana contra del despilfarro alimentario

 

La mayor parte del desperdicio de alimentos, el 80 por ciento, se sitúa en el ámbito del consumidor, y bastaría con seguir unas normas básicas y aplicarlas de manera habitual para que se conviertan en una costumbre para toda la vida. Unos pequeños gestos que notaremos inmediatamente en nuestra economía, al mismo tiempo que participamos de un empeño común por reducir el despilfarro y evitar buena parte de los residuos que generamos.

 

  • El arma más poderosa en la lucha contra el desperdicio de alimentos es la prevención.

 

  • Ajustar nuestra compra en el mercado: las listas previas de alimentos que necesitamos es una poderosa ayuda.

 

  • Organiza el frigorífico y despensa de tal forma que los alimentos más antiguos estén más a la vista, pues la teoría indica que se utilizan antes los productos situados justo delante de ti que los que tienden a ocultarse en los rincones más alejados de la puerta.

 

  • Use fechas de caducidad como guías, en lugar de evangelio. Las fechas de caducidad y “mejor antes” pueden hacer que las personas desechen las comidas comestibles. “Mejor antes” no significa “venenoso después”; muchos alimentos son correctos para el consumo superada la fecha impresa en el envase.

 

Cocina de aprovechamiento

 

  • Aprende cómo congelar prácticamente cualquier cosa, pues se convertirán en recursos de futuro.

 

  • Cambia el proceso: en lugar de escoger una receta y luego comprar los ingredientes, echa primero un vistazo a tu cocina. Mira qué ingredientes ya tienes y luego encuentra una receta para usar esos ingredientes. Un vistazo a nuestra despensa puede darnos muchas ideas.

 

  • Desarrolla una cocina en base al aprovechamiento de las sobras; piensa en ellas como un ingrediente perfecto y ya preparado, para cocinar un nuevo plato.

 

La cocina de aprovechamiento es toda una filosofía que debemos aplicar a nuestro día a día, de forma que al preparar una receta, aprovechemos los recortes y partes no utilizadas de los ingredientes para otras elaboraciones y no tiremos a la basura alimentos que pueden servirnos perfectamente, y a la vez, con las raciones que nos sobren de los alimentos ya cocinados, aprender a darles una vuelta para configurar con ellos otras recetas que pueda disfrutar nuestra familia sin comer siempre lo mismo.

 

Cocinero Dan Barber

 

Esto de la cocina de aprovechamiento no tiene, o no debe, presentarse como una cocina de segunda. Pongamos como ejemplo el chef neoyorkino Dan Barber, laureado con estrella Michelín, que no solo presume de cocinar con sobras en su restaurante, si no que convierte los restos en platos dignos del mayor de los reconocimientos. Toda una apuesta formal que le llevó a convertirse en asesor en nutrición y salud del expresidente estadounidense Barack Obama, formar parte del consejo internacional del Basque Culinary Center o ser incluido por la revista Time como una de las 100 personas más influyentes en el mundo.

 

Para Dan Barber los cocineros caseros tienen también su oportunidad en evitar el despilfarro alimentario. “En Blue Hill (uno de los restaurantes de su marca), auditamos constantemente los desechos de nuestra cocina, preguntándonos qué es lo que no se está usando y qué podemos hacer con ellos. Eso es algo que cualquier cocinero doméstico puede hacer: mira la zanahoria y las hojas de nabo y piensa en el pesto. O en sopa. Trabajar con esto te hace cocinar y te hace más consciente y creativo”.

Entre todos podemos evitar que los alimentos acaben en los vertederos.

 

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