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Las casualidades en muchas ocasiones dan como resultado grandes inventos de la gastronomía y se convierten en productos muy populares. Es el caso de los polos de hielo, la forma más popular de combatir los rigores del calor.

Y aún más asombroso es que fuera un niño de 11 años el autor no intencionado de esta creación, cuando en un día de riguroso invierno de 1905 se disponía a prepararse una bebida muy al uso en aquella época: agua con polvos de soga, agitándola con una cucharada de madera. La siguiente casualidad es que le reclamasen en el interior de su vivienda y quedó a la intemperie el vaso con la preparación que las bajas temperaturas convirtieron en un frío bloque.

A la mañana siguiente, cuando volvió a salir encontró sobre la mesa un preparado congelado con una excelente presencia. Para consumirlo tuvo que sacar este bloque de hielo con sabor de su recipiente, y comprobó que este producto se podía ingerir sin problemas y era muy manejable. Frank Epperson, el “accidental” inventor, no sacó provecho comercial hasta 18 años más tarde, cuando fundó su propia compañía y se hizo de oro con la venta de polos de hielo de todos los sabores.

 

Ya conocemos el culpable de esa fiebre infantil, y no tan infantil, de comernos el frío a bocados. Pero lo más interesante es el provecho que se pueda sacar de su experiencia. Podemos elaborar nuestros propios polos pero con frutas naturales, sin ningún elemento añadido, con el dulzor y sabor que otorgan de origen todas las frutas que el verano pone a nuestra disposición. Y la forma definitiva de eliminar las reticencias de los más pequeños a comer fruta. ¡Aquello de 5 al día se va a quedar corto!

 

Además la creación de polos helados de frutas caseros tienen el beneficio de añadido de que se puede romper con las reglas; no es necesario las medidas e ingredientes exactos, puedes omitir un ingrediente si no lo tuvieras o cambiarlo por otro. Si no te gusta la limonada, por ejemplo, usa zumo de naranja o de arándano. El resultado siempre será apetitoso.

 

La fruta y el zumo constituyen la mayoría de estas gozadas deliciosas y saludables. Los purés de fruta suaves son frescos y proporcionan suficiente azúcar natural para una dulzura perfectamente equilibrada. Una vez en capas en el molde que elijas (puedes encontrar envases muy fácilmente o utilizar vasos desechables) y congelado por un mínimo de cinco horas, cualquier receta de polos son increíblemente refrescantes.

Para consumirlos, simplemente déjalos fuera a temperatura ambiente unos minutos o coloca el molde debajo del agua y se extraerá con facilidad.

 

Polos de limonada

 

Polos de limonada y fruta fresca

 

Ingredientes:

  • 1 kiwi, pelado y en rodajas finas
  • 10 frambuesas, cortadas por la mitad
  • 5 fresas
  • 1 melocotón
  • 10 arándanos
  • 400 ml de limonada fresca (o puedes usar cualquier jugo de fruta de tu elección)
  • Ralladura de lima (opcional)

 

Introduce en el molde escogido la fruta en rodajas finas.

Ralla la lima en tu limonada. Esto es opcional, pero deberías probarlo porque sabe increíble y fresco.

Completa todo el molde hasta el borde con la limonada fresca.

Coloca los palitos e introdúcelos en hasta que los polos estén congelados, alrededor de 5 horas

Para facilitar la extracción de los polos de cada molde sumergelo en agua tibia y se soltarán sin problemas.

 

Polo cremoso de yogur y naranja

 

Polo de yogur y naranja

 

Ingredientes:

  • 360 gr. de yogur griego
  • 4 cucharas de miel, agave o stevia
  • 180 gr. de crema
  • 1/4 cucharadita de vainilla
  • 400 ml de zumo de naranja fresco

 

Mezcla el yogur griego, el edulcorante que vayas a utilizar, la crema y la vainilla.

Llena el molde hasta la mitad con esta mezcla.

Después añade el zumo de naranja hasta llenar completamente el envase utilizado. Puedes mezclarlo todo con movimientos suaves o mantener la posición diferenciada de ambas capas.

Cubre el molde, coloca las paletas y a congelar durante al menos 5 horas o toda la noche.

 

Polo de mango y fresas

 

Helado de mango y fresa

 

Ingredientes:

  • 12-15 fresas frescas grandes
  • 2 mangos maduro entero, pelado, sin hueso y cortado en trozos

 

Hacer puré suave con los mangos y reservar.

Con las fresas elaborar otro puré suave y reservar.

En los moldes rellenar un tercio con puré de mando, el siguiente tercio con el puré de fresas y completar cada molde con puré de mango.

Cubrir el molde, agregarle las paletas y congelar durante al menos 5 horas o toda la noche.

 

Feliz y fresco verano.

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